
El 17 de abril fue el Día del Malbec, y una de las cosas más interesantes que se están haciendo en Mendoza, más allá de las imprescindibles acciones globales de marketing, es la consolidación de la Denominación de Origen Controlada (D.O.C.) Luján de Cuyo, un trabajo que incluye cada vez a más bodegas y que va afinando la singularidad de sus terruños con la denominación “Selección de Distrito”. En ese contexto, hace poco probé el Doña Paula Single Vineyard El Alto Malbec 2024, elaborado por la enóloga Andrea Tansini con uvas cultivadas a 1.050 metros en Luján de Cuyo, y más allá de las sutilezas de la denominación puedo decir que es un vino muy agradable y que vale la pena de probar. Sin ser pesado, tiene una buena estructura y un buen final en boca, que despierta las ganas de seguir tomando y hace que la botella se vaya rápidamente, que es lo más importante en cualquier etiqueta. El vino está redondo a sólo dos años de su cosecha, pero todo indica que va a tener una larga guarda, con lo cual hay un buen tiempo por delante para seguirlo disfrutando.

