
Nacido el 31 de diciembre de 1933, y fallecido el 12 de septiembre de 2026, el doctor Víctor José Llaver vivió entre dos tierras hermanas del Este mendocino: su ciudad natal de Rivadavia y el departamento de Junín, en las cuales residió y ejerció su vocación profesional durante más de tres décadas.
Fue médico, docente, referente cultural, escritor y viajero, un hombre movido por una profunda curiosidad sobre el mundo en que vivía.
Esta visión integral lo transformó en un referente comunitario, un médico de estirpe, un apasionado por la educación como instrumento de ascenso social, y un agudo observador de los procesos históricos del mundo moderno.
Médico
Su primera actividad formal fue la de médico clínico, con la cual asistió de cerca las necesidades cotidianas y urgentes de los vecinos de la región, lo que le otorgó un profundo sentido de la cercanía humana y el diagnóstico integral.
No sólo atendió en su consultorio particular, ubicado en la Avenida Mitre de Junín, sino también ejerció como médico de Policía en la Zona Este y como director del Hospital Carlos Saporiti, de Rivadavia.
A ello hay que sumarle que, recién llegado a Junín, reactivó con energía la Maternidad de la Sala de Primeros Auxilios, junto con doña Verónica Reta, ilustre enfermera del pueblo.
A fines de la década de 1960, cruzó el océano para perfeccionarse en su vocación médica, y realizó su especialización en reumatología en la ciudad de Barcelona, España, en el prestigioso Instituto Poal de Reumatología, gracias a lo cual se convirtió a su regreso en una autoridad en dicha disciplina.

Vocación educativa
Paralelamente a su labor médica, Víctor José Llaver dedicó décadas de su vida a la docencia secundaria y superior, y se interesó con enorme vocación en las posibilidades del sistema educativo como formador de ciudadanos responsables.
Su formación completa se realizó en la escuela pública, tanto en los niveles primario y secundario como en el terciario, en el cual se recibió de médico en la Universidad Nacional de Cuyo en el año 1961.
El punto cúlmine de su trayectoria educativa fue su desempeño como director de la entonces Escuela Técnica de Junín (actual Escuela Ingeniero Arboit), desde cuyo rol directivo impulsó el crecimiento institucional, técnico y humano de la comunidad, y dejó una huella imborrable en generaciones de estudiantes y docentes.
Ciudadano y referente cultural
Víctor José Llaver estuvo siempre involucrado en la vida social y cultural de Junín. Su integridad cívica, su decencia cotidiana y su permanente disposición a escuchar y ayudar a cualquier vecino, sin distinción, convirtieron su nombre en sinónimo de respeto, honorabilidad y servicio público desinteresado.
Entre sus múltiples actividades se encuentran la de haber sido presidente del Club Social Juan Bautista Alberdi, dentro del cual también fue miembro de “Los Pellejudos”, un grupo de juninenses que celebraba una de las especialidades culinarias del pueblo: los pollos asados, que reunía todas las semanas a decenas de vecinos.
También ofició de nexo cultural entre su ciudad y diversas expresiones artísticas. Una de ellas, muy recordada, fue la de haber logrado que una película del cine nacional (“El diablo metió la cola”, del director Carlos Rinaldi), fuera filmada en Junín, y que contara con la participación del actor Luis Sandrini, una leyenda de la pantalla argentina.
Para la presentación nacional de aquella película, que se realizó en el Cine Ducal de Rivadavia, logró que la recaudación completa se destinara a la cooperativa de la Escuela Técnica de Junín, y gracias a dichos fondos se construyó el cierre del pasillo superior del establecimiento, que por entonces quedaba al descubierto.
El doctor Llaver fue una especie de Secretario de Cultura sin título durante diversas intendencias de Junín, sin distinción de partidos políticos y siempre ad honorem. Fue un referente de consulta permanente, y su colaboración no sólo se limitó a la intendencia, sino que formó parte de numerosas acciones solidarias que se desarrollaron en el Rotary Club de Junín o en la Biblioteca Popular “Pedro J. Bustos”, en la cual también realizó presentaciones de sus propios libros.
Además, fue colaborador de la efímera revista “Panorama de Junín”, en la cual escribió una semblanza de Don Fermín Salcedo, otra recordada figura del pueblo, al cual consideraba como “el último gaucho de Junín”.

Capacitaciones y viajes
El doctor Llaver realizó innumerables viajes de estudio y culturales a lo largo de su vida, gracias a los cuales conoció más de 50 países.
Algunos de ellos fueron la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, China y la India, siempre movido por una sed inagotable de conocimientos. Otros países, como Cuba, le despertaron una enorme curiosidad, la cual lo llevó a escribir diversos libros sobre sus procesos políticos.
Dichas travesías alimentaron su inagotable pluma ensayística, al punto que dedicó seis años de su vida a un ensayo sobre la experiencia política cubana, que consta de más de 3.000 páginas.

Escritor
Su faceta literaria e historiográfica es muy diversa. Sus publicaciones trascienden el ámbito local y forman parte de las bibliotecas de prestigiosas universidades del mundo, como Harvard, Yale, Texas, Barcelona y San Sebastián.
Sus trabajos más destacados fueron:
La bandera argentina sobre California (1974): Una rigurosa investigación histórica publicada en la célebre revista nacional Todo es Historia, donde rescató un episodio geopolítico fascinante y poco conocido de la proyección internacional de los símbolos patrios argentinos.
La Trenza (1976): Una novela inaugural editada por La Casona de Iván Grondona, en Buenos Aires, que demostró su talento temprano para la narrativa de ficción y la disección de los comportamientos humanos.
La URSS hoy. Para entender los cambios (1989) (Editorial Plus Ultra): Un profundo ensayo político-sociológico publicado en el contexto de las transformaciones mundiales y la “perestroika”, fruto de sus viajes y su estudio sistemático de los regímenes políticos internacionales.
Fidel y el Che (2012): Una destacada obra de teatro de raigambre política e histórica, donde abordó con diálogos las tensiones y convicciones de los líderes revolucionarios caribeños, en la cual demostró su versatilidad para el género dramático y el ensayo ideológico.
18 Horas (2014): Una “novela de no ficción”, en la cual reconstruye con lujo de detalles todo lo sucedido entre la captura de Ernesto “Che” Guevara y su ejecución en Bolivia.
El Profeta del Caribe (2020): Una obra colosal de más de 3.000 páginas estructurada en formato digital (ebook), concebida como un “libro de libros”. En este texto, el doctor Llaver volcó años de investigación para radiografiar la Revolución Cubana y la figura de Fidel Castro. Allí contrastó el mito oficial con la realidad social y sanitaria que halló en seis viajes a Cuba, bajo su mirada de médico y pensador crítico.

