Malvinas, el viento, el frío y el dolor
(Este capítulo pertenece a mi libro “Viajes con el alma despierta”) Pradera del Ganso, y un árbol definitivamente inclinado por el viento permanente. En las Islas Malvinas no se desembarca con facilidad. El calado del puerto no permite que atraquen barcos de gran tamaño, así que sólo se puede llegar en embarcaciones pequeñas. Si el […]

