Mauricio Llaver

El placer de revisitar el Tomero

Siempre es un placer revisitar el Tomero, una de las marcas que más rápidamente se impusieron como de gran relación precio-calidad en la Argentina. Esta vez, una conversación por otros temas con Paula Pulenta me llevó a buscar una botella que tenía guardada por ahí, y apareció un Tomero Single Vineyard Malbec 2021, uno de esos vinos que tienen todo lo que tiene que tener un vino excelente: buen color, buen aroma, buen sabor y un buen recuerdo, tanto en el paladar como en la memoria. Este Malbec se cultiva en una finca que plantó don Antonio Pulenta en 1981 en Los Árboles, Tunuyán, cuando muy pocos pensaban que podía ser una zona adecuada para plantar uvas de gran calidad. Aquel espíritu pionero de don Antonio continuó después con Carlos, uno de sus hijos, que creó la Bodega Vistalba y tuvo la idea de homenajear a los regantes que distribuyen las aguas (los tomeros) con una marca que muy pronto se transformó en un clásico de los vinos argentinos. Todo ese espíritu está en esta etiqueta, que de la mano de los enólogos Fernando y Evangelina Colucci converge en lo más simple y complejo que puede tener un vino: transformarse en un vehículo de placer.

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