Mauricio Llaver

Michel Rolland, el hombre que legitimó a nuestros grandes vinos

Por Mauricio Llaver

Esta semana la familia de Michel Rolland le rindió un homenaje en su bodega de Vista Flores, en el Clos de los 7, y la verdad que fue un gusto estar ahí. Su esposa Dany y sus hijas Stéphanie y Marie vinieron desde Francia y lo recordaron con un encuentro sobrio, con emoción contenida, en el que participaron todos los protagonistas del Clos de los 7, otros bodegueros, unos cuantos enólogos y algunos periodistas. A Michel lo entrevisté por primera vez hace casi veinte años y desde entonces lo vi unas cuantas veces más, tanto en Mendoza como en Francia. En aquella entrevista me contó que cuando venían a la Argentina con Dany acompañaban el bife de chorizo con Torrontés, y, ante mi repregunta asombrada sobre ese maridaje, sonrió y me dijo con simpleza: “Es nuestro placer”. Otra vez, en una cena en la bodega Monteviejo junto a su fundadora, Catherine Péré-Vergé, evaluó que, de los trece países en que estaba haciendo asesoramientos en aquel momento, el mejor para trabajar era Estados Unidos y el mejor para vivir era la Argentina, “por los amigos y los asados”. Y en un zoom durante la pandemia lo recuerdo haber contado con ironía que, en una degustación de catorce vinos sin madera que él mismo había elaborado secretamente, los “especialistas” habían elogiado el uso de la madera en nueve de esos vinos. Michel sabía mejor que nadie que lo mejor que podía hacerse con un vino era disfrutarlo y no hablar de él, y que la mejor botella es siempre la botella vacía, la que ya fue objeto de placer. En Mendoza deja una larga fila de discípulos, como Gabriela Celeste, Rodolfo Vallebella, Magdalena Rodríguez Maisano o Marcelo Pelleriti, y de admiradores que lo seguiremos recordando cada vez que disfrutemos de un buen vino. Es una suerte que aterrizara por estas tierras, porque con sus conocimientos formidables, su experiencia en todas las geografías y su generosidad y don de gentes, Michel Rolland legitimó hermosamente a la vitivinicultura argentina y nos ayudó a demostrarle al mundo que podíamos producir vinos a la altura de su talento.

Scroll al inicio