Mauricio Llaver

Un Finca La Anita para jugar en dobles con comidas poderosas

Hay pocas cosas tan lindas como abrir un vino así nomás, casi como pensando en otra cosa, y encontrarse con que está buenísimo. Me acaba de pasar con un Finca La Anita Malbec 2022, que en el momento en que empezó a caer en la copa ya mostraba un color muy prometedor y poquito después, entre su aroma y su sabor, terminó revelándose como un vinazo. Me gustó tanto que empecé a buscar más información, y resulta que el año pasado el Wine Spectator lo había calificado con 90 puntos y lo había incluido en una lista de ocho vinos recomendados, lo cual no hizo más que reforzar la impresión que me había generado. Es un vino con volumen, de esos que llenan la boca y pueden jugar en dobles con muchas comidas, empezando por las carnes y siguiendo con pastas con salsas poderosas. El Wine Spectator lo describió así: “Con un toque de pimienta y un leve matiz a cuero al principio, este vino se inclina ligeramente hacia el espectro de la madurez, ofreciendo generosas capas de sabores, a bayas maduras, higos y pasta de ciruela, pero con una dosis de mineralidad y acidez para equilibrarlo”.  Creo que, si yo supiera hacerlo, lo describiría de una manera parecida. El Malbec 2022 estuvo a cargo de la enóloga Denis Vicino, fue elaborado con uvas de Agrelo, y tiene estructura para unos cuantos años de guarda.

Scroll al inicio