
En Luigi Bosca todas las cosas suelen ser de primera categoría, y la Experiencia Paraíso, que se desarrolla en Finca El Paraíso, en Maipú, se encuentra dentro de ese mismo registro. Si hubiera que definirla, habría que hablar de una suma de historia relatada de la familia Arizu, una caminata por viñedos y olivos, gastronomía de alto nivel y vinos de una clase que a esta altura no necesitan presentación.
Lo primero es un recorrido de una hora y media a pie, entre los viñedos y olivos, con el notable detalle de que, a través de unos auriculares y una tablet que se provee a cada visitante, los propios Alberto Arizu padre e hijo relatan la historia familiar (en dicha finca se crió Alberto padre, que en su infancia recorría cada palmo de ese terreno a lomo de caballo “sin montura”). Durante la caminata, se establecen paradas en cuatro estaciones, en las cuales se van probando distintos vinos de las líneas Luigi Bosca De Sangre y Los Nobles, y en un momento se asciende a un mirador construido alrededor de una gran planta de olivo, que ofrece una vista magnífica de todo el lugar.

Más adelante, el chef Pablo del Río recibe a los visitantes al pie de una gran parrilla y horno, donde no sólo se degustan empanadas, chorizos caseros y carne de lomo, sino donde se explica el origen de los productos que se están consumiendo (todo de la finca propia, excepto la carne). Y luego, como gran remate, algunos pasos más de una gastronomía sutil, que incluye platos como arrollado de conejo, puré de coliflor con hongos confitados y chivo asado con mole de chimichurri.

Dentro de semejante programa, elegir sólo uno de los vinos del recorrido y de la comida es casi un capricho, porque uno no sabe con cuál quedarse. Pero me inclino por Los Nobles Vistalba Malbec 2021, que tenía una complejidad y frescura que lo transformaron en una etiqueta para el recuerdo, dentro de una experiencia inolvidable en su totalidad.


