Mauricio Llaver

Aragón y una celebración de la Garnacha

Por Mauricio Llaver

En la región española de Aragón hay muchos buenos vinos, y la mayoría proviene de la variedad Garnacha. Gracias al Consulado de España en Mendoza, estuve en la degustación “Viñas paralelas – Aragón en Mendoza”, que se realizó en el estupendo restaurante Brindillas y se maridó con un menú del chef Mariano Gallego, mientras que el sommelier Andrés Lafarge, presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers, se encargó de dirigirla. En una de esas noches para el recuerdo, probamos vinos de Garnacha, Cariñena, un Gewürsztraminer, blends con Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah, y un cava (espumante) de la variedad Macabea. Estuvieron todos excelentes -y combinaron muy bien con los platos del menú- pero el que más me llamó la atención fue el Anayón Garnacha Blanca 39 meses 2021, elaborado en la Denominación de Origen Cariñena, que se cría sobre lías y envejece durante justamente 39 meses (tres años y un trimestre) en barricas de roble americano de segundo uso, lo cual le da un carácter oxidativo muy particular. Me hizo recordar a algunos vinos naranjos que se hacen en Mendoza (vinos blancos macerados con su propia piel), pero con un sabor más largo y profundo, heterogéneo, que atravesó magníficamente una serie de bocaditos con texturas y sabores diferentes. Aragón cuenta con cuatro Denominaciones de Origen (Somontano, Cariñena, Campo de Borja y Calatayud) y su tradición vitivinícola se remonta hasta el siglo VI antes de Cristo. Y así como en Mendoza celebramos el Día del Malbec el 17 de abril, en Zaragoza (capital de la Comunidad Autónoma de Aragón), cada primer viernes de junio se realiza el Festival de la Garnacha. Con tanta riqueza e historia detrás, dan ganas de probar todos esos vinos.

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