Mauricio Llaver

Abrasado, una experiencia que no deja de crecer

Por Mauricio Llaver

No me acuerdo de cuándo fui por primera vez a Abrasado, pero desde entonces no ha dejado de crecer. De pronto se ha transformado en una experiencia gastronómica de primera categoría, no sólo por la calidad de su servicio, sino porque lo ha hecho con productos como empanadas o carnes, algo complicadísimo en un país donde muchos tenemos nuestras propias recetas y creemos ser, por ejemplo, los mejores asadores del mundo.

Pero los detalles de Abrasado son extraordinarios, desde el pan caliente con aceite de oliva y aceto balsámico hasta, justamente, la empanada, que encuentra una reversión en que está cocinada mitad frita y mitad al horno, o en el ojo de bife madurado durante 14 días, con una concentración y deshidratación mayores de las que registra nuestro paladar habitual, pero con un punto de cocción sencillamente perfecto para realzar esos sabores sin que se enfríe la carne (algo que sucede a menudo con las piezas de tamaño grande).

La experiencia de Abrasado, que no por nada tuvo una recomendación de la Guía Michelin, está acompañada por los vinos de Bodega Los Toneles, que también han tenido una importante evolución. En uno de los menús del restaurante se encuentra el Malcriado 2022, un Malbec con todas las letras, donde la sofisticación comienza en la procedencia de las uvas, cultivadas en viñedos de Los Chacayes y Los Árboles (Valle de Uco), y Valle de Pedernal (San Juan). El Malcriado no sólo es muy placentero, sino que, por si hiciera falta algún otro elogio, basta con decir que está a altura de unos platos a los que les hace el juego de manera estupenda.

Scroll al inicio