Mauricio Llaver

Viña Cobos, un blend de excelencia enológica y corazón

Paul Hobbs con José Antonio Giménez (a su derecha).

Por Mauricio Llaver

En 1999, cuando Viña Cobos produjo su primer Malbec en Mendoza, el principal objetivo era que no fuera víctima de la oxidación, simplemente porque el potencial del varietal apenas se podía sospechar. Es uno de los tantos datos encantadores que brindó Paul Hobbs durante una jornada de celebración de las primeras 25 cosechas de Malbec de la bodega, en la cual se pudieron degustar 17 vinos excepcionales y donde la organización fue tan precisa en los detalles como en la dedicación que prodigan a los vinos.

Según lo recordó Hobbs -quien comenzó aquella aventura con los mendocinos Luis Barraud y Andrea Marchiori- el Malbec 1999 fue elaborado “en la más humilde de las condiciones”, en un escenario de total incertidumbre y con uvas del viñedo Marchiori, de Luján de Cuyo. Pero aquel vino modesto llegó al crítico James Molesworth, de Wine Advocate (Robert Parker), quien lo calificó con 95 puntos y abrió el camino para la atención internacional sobre la marca.

Durante los flights de la degustación, se nota un cambio a partir de 2009, donde los vinos se afinan y pasan a ser más verticales, y, sobre todo, desde la cosecha 2017, cuando se incorpora la finca Chañares, en el Valle de Uco. Pero en ambas épocas (Marchiori en la primera, Chañares en la actual), hay vinos tan buenos que sobresalen incluso en el propio contexto excepcional de Cobos. Son el 2005 (que posee el dulzor que sólo puede tener un gran Malbec) y el 2019, con una fruta perfecta, en una expresión total y dentro de un equilibrio absoluto en la nariz y el paladar.

En ambos vinos se nota un compromiso absoluto de los equipos de Cobos, de ambas épocas, por empujar hasta el máximo las posibilidades de los viñedos. Y que hoy, siempre bajo la guía de Hobbs, encuentra en el CEO José Antonio Giménez, la winemaker Diana Fornasero, el comercial Carlos de Carlos y la manager de Relaciones Públicas Macarena Esteller, a un grupo de jugadores que visten la camiseta con la misma pasión que en los primeros días. Con ese blend de excelencia enológica y corazón, las próximas 25 cosechas prometen ser inolvidables.

Con Hobbs, durante la degustación.

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